Entrevista a Adrián Mateos: “Llegar al número uno de la All Time Money List sería un sueño espectacular”

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Hablar de Adrián Mateos es hablar de excelencia en estado puro. A sus 30 años, el madrileño no solo es considerado el mejor jugador español de todos los tiempos, sino también uno de los mejores del mundo. En 2024 firmó un año histórico, con más de 13 millones de dólares en ganancias y tres títulos que lo llevaron a ser el jugador con más premios en torneos en vivo del planeta ese curso.

Hoy ocupa la 9.ª posición en la All Time Money List, con casi 54 millones de dólares acumulados, codeándose con leyendas como Negreanu, Haxton o Ivey. Cifras que, unidas a sus cinco brazaletes de las WSOP, lo sitúan en un pedestal al alcance de muy pocos.

Su figura trasciende generaciones: inspira a chavales que sueñan con abrirse camino en el online y cautiva a veteranos que, aunque no comparten su palmarés, viven este juego con la misma pasión. Adrián no solo acumula títulos; representa la constancia, la disciplina y el talento que definen al póker como verdadero deporte mental.

Con él hemos tenido el placer de hablar tras conquistar su quinto brazalete en Las Vegas.

Quinto brazalete en las WSOP. ¿Qué te dejó esta victoria? ¿Cómo la viviste en comparación con las anteriores?

Quinto brazalete, la verdad que muy contento con ello. Fue un brazalete un tanto diferente al resto. Llevaba varios años sin poder alcanzar el brazalete en Vegas, con lo cual salió muy bien. Fue en un evento online, que fue mi primer online, aunque al final fue en vivo, así que fue un poco diferente. Y también fue uno de los eventos más baratos que juego en el verano, al final de 3.200 dólares.

Normalmente durante las series en Vegas juego eventos bastante más caros. Pero bueno, conseguir también ganar un torneo de este calibre y con tanta participación siempre es complicado. Además, remontar en el heads-up, que estaba muy difícil contra un oponente muy duro, también me dejó un muy buen sabor de boca. Y nada, con ganas de que vengan más.

¿Cuál dirías que ha sido la clave para mantenerte en la élite tantos años? ¿Qué ha cambiado en tu forma de competir?

La clave para mantenerme muchos años es, primero, la pasión por el juego. Me encanta el póker, me encanta competir, me encanta ganar, y me encanta sentirme élite en mi trabajo. Eso conlleva dedicarle muchas horas. Soy muy exigente conmigo mismo y sé que trabajo más que muchos de los que están en los torneos altos, y eso me diferencia un poco de mis rivales. Mantenerme tantos años ha sido gracias al trabajo duro, a la cantidad de viajes, a las horas online y de estudio. También rodearme de gente que me ayuda a progresar en mi carrera hace que todo esté alineado y que pueda mantener esas ganas de triunfos y que los resultados vayan llegando con el paso de los años.

Al final lo más importante en el póker es mantenerse. Hacer un buen año puede hacerlo más gente, pero hacer una carrera exitosa de más de diez años es la parte más difícil, y es algo de lo que me siento muy orgulloso.

¿Te sientes más cómodo jugando online o en vivo hoy en día? ¿Dónde crees que se exige más mentalmente?

Hoy en día me siento muy cómodo tanto online como en vivo. Sinceramente creo que tengo mayor edge en vivo, porque tengo mucha más experiencia que la mayoría de mis rivales, y también tengo buenos fundamentos técnicos que me hacen ganar online. Pero me gustan las dos, me gusta cambiar.

Cuando juego mucho en vivo siento que me apetece jugar online y que me estanco, que no aprendo tan rápido. Y cuando estoy jugando online siento que quiero demostrar lo bien que me va en los torneos grandes en vivo, que al final son los más prestigiosos y con más dinero en juego. Me gusta ir alternando.

Sinceramente, a mí me parece más difícil a nivel mental el online. El nivel es más alto, el porcentaje de profesionales es mayor y no puedes permitirte fallos de concentración. Tienes que tener buenas rutinas para poder ganar los stakes más altos. Para mí esa es la prueba de fuego. Y luego, una vez que sé que soy ganador online, me da mucha confianza para poder enfrentarme en vivo a cualquier jugador, porque sé que estoy más preparado y que lo he demostrado en las mesas online.

Siempre ha sido mi enfoque: cuando más aprendo es cuando juego y estudio online. Pero creo que la hora de la verdad está en el vivo. Ahí es donde más dinero me juego y donde más dinero gano. La experiencia de llevar viajando todo el circuito y jugando al póker en vivo más de 13 años me da esa ventaja competitiva y esa tranquilidad en los momentos importantes que, creo, son definitivas para conseguir resultados.

¿Cómo ha cambiado tu forma de preparar los grandes torneos con los años? ¿Le das más importancia ahora al entorno, la rutina, la energía mental…?

No ha cambiado mucho mi enfoque, la forma de preparar los torneos. Al final no puedes hacer nada mágico de un día a otro. Las rutinas tienen que ser las correctas, trabajar durante meses y años de manera constante. Se trata de mejorar poco a poco cada día, ser mejor jugador, tomar mejores decisiones y tener más confianza en ti mismo. Eso es lo que te da tu mejor versión en los momentos clave.

Quizás lo que sí ha cambiado en los últimos años es cómo afronto los momentos importantes. Antes me preparaba muchísimo para las mesas finales, repasando spots técnicos y muy concretos que luego casi nunca se daban. Hoy voy más tranquilo, con la confianza de que, ocurra lo que ocurra, voy a tomar una buena decisión. Intento desconectar unas horas antes de una mesa final y prefiero llegar en un estado más de flow, confiando en mi criterio y en mi carrera. Esa confianza en mí mismo me permite tomar buenas decisiones en los momentos claves.

En los últimos años se habla cada vez más del póker como deporte mental. ¿Crees que es el enfoque correcto?

¿Póker como deporte mental? No sé si es el enfoque correcto o no. El póker de alto nivel sí se acerca mucho a un deporte mental. En niveles más bajos o en otros ambientes no tanto; ahí es más bien un juego. Va en función del enfoque que le dé cada uno.

Si tú lo enfocas como un deporte mental y te preparas en consecuencia, vas a aumentar tus posibilidades de éxito y seguramente tengas buenos resultados. Ese es mi enfoque. Pero entiendo que la mayoría juega al póker por entretenimiento, para pasar un buen rato. Para ellos no tiene por qué ser un deporte: puede ser simplemente un juego divertido.

Creo que las dos vertientes tienen parte de razón. Cuanto más alto juegues, más se parece a un deporte mental. Cuanto más casual sea el nivel, más se parece a un juego. No es que una sea mejor que otra: pueden convivir y cada uno tener su opinión.

Lo que está claro es que para ser élite tienes que trabajar mucho, y la única manera de lograrlo es enfocándolo como un deporte mental y sabiendo los sacrificios y las horas de preparación que requiere.

¿Qué hábitos o rutinas consideras clave para mantener la mente preparada al más alto nivel?

No creo que haya ningún hábito indispensable. Hay varios que a mí me ayudan, pero cada uno tiene sus rutinas y a cada persona le funcionan cosas distintas, “cada maestrillo, tiene su librillo”. En mi caso, he notado un gran cambio en mi carrera y en mi vida desde que empecé a hacer deporte de forma regular. De adolescente hacía mucho, luego al empezar con el póker paré unos años, y volver a entrenar, cuidar el sueño y mantener una rutina me ha dado más energía, más ganas y la posibilidad de dedicar más horas a mi trabajo y al día a día.

Para mí es importante, aunque no tiene por qué ser obligatorio. Se puede llegar muy alto sin ello, pero a mí me viene bien y siempre lo recomiendo. Aun así, cada persona es diferente y lo que le funciona a uno no tiene por qué funcionar a otro.

Lo que sí creo que es obligatorio es dedicarle muchas horas y estudiar mucho. Pensar habitualmente en el juego, estar encima, porque la forma más fácil de llegar a ser un gran jugador es trabajar más que tus rivales.

Como referente para muchos jóvenes jugadores: ¿qué consejo le darías a alguien que sueña con llegar a la cima?

Mi consejo es que no hay consejos mágicos. Mucha gente, cuando me pregunta esto, espera que dé un consejo que les cambie la mentalidad de golpe, pero no existe. El póker es un juego muy a largo plazo, donde cada día vas mejorando poquito a poquito.

El jugador que eras hace tres años hoy en día es mucho peor que el que eres ahora. Eso es lo que tienes que ir viendo: que cada año seas mejor que el anterior.

Si tu progreso es constante, tienes talento, se te da bien y gestionas las cualidades necesarias para ser ganador, todo irá llegando. Pero no hay nada mágico: se trata de echarle más horas que los demás, gestionar bien las emociones, aprender todo lo relacionado con el póker e ir sumando armas que te den más opciones de tener éxito en las mesas. Al final es simplemente trabajo duro, como en la mayoría de los casos.

Desde La Comunidad formamos parte de la World Poker Federation como representantes de España. ¿Qué opinas de este tipo de plataformas que buscan cuidar y defender el juego desde una perspectiva institucional?

Creo que es importante que haya instituciones que defiendan el juego y defiendan la parte bonita de este maravilloso juego. Seguramente estén haciendo un gran trabajo y todo lo que contribuya a darle más respeto al póker desde un nivel institucional me parece positivo.

Ojalá en un futuro cambien muchas cosas a nivel de legislación, regulación e instituciones, y podamos muchos de los jugadores que nos hemos ido volver a España, disfrutar de nuestro país y ejercer nuestra profesión. Sería algo muy bonito, aunque hoy en día lo veo lejos. Espero que cambie en un futuro.

Gracias a estas iniciativas y reflexiones, poco a poco se le va dando voz al póker y la sociedad lo entiende mejor. Creo que cada vez en España se ve más normal dedicarse al póker de manera profesional o jugarlo como hobby, y que esté mejor visto.

Si tuvieses un sueño en el póker por cumplir, ¿cuál sería?

Llegar al número uno de la All Time Money List sería un sueño espectacular. Ser el mayor ganador de la historia del póker en vivo sería un objetivo precioso, y ojalá pueda conseguirlo en el futuro. Sé que será difícil y que requerirá muchos años de sacrificio y trabajo, pero pasito a pasito, año a año, intentaré ir acercándome a ese gran objetivo.

Y luego, claro, ganar el Main Event de las World Series sería increíble. Eso ya depende un poco menos de mí, pero siempre intentaré dar mi mejor versión para aumentar esas posibilidades.

¿Y cómo te gustaría que fuese el mundo del póker dentro de unos años? A nivel social, profesional y global.

A mí el póker, tal y como está, me gusta. Pero me encantaría poder competir a nivel internacional, que todos los países pudiesen jugar juntos, sin tantas restricciones fiscales, y que se convirtiera en una competición global. Sería precioso que fuese un deporte en el que la gente pudiese competir a nivel mundial.

Y a nivel de España, que es mi país, me gustaría que los jugadores profesionales pudiesen vivir aquí y dedicarse al póker disfrutando de su país. Eso sería algo muy bonito.

Hay cosas que no dependen de mí. Lo que sí depende de mí intento mejorarlo: ser feliz con lo que tengo, mejorar mi situación y centrarme en lo que puedo controlar. Ese siempre ha sido mi enfoque y mi manera de pensar en la vida. El tiempo dirá si esos sueños se cumplen algún día. Ojalá que sí. Pero me encantaría que el póker fuese una competición global y, a la vez, poder vivir en España dedicándome a lo que más me gusta.