Hablar de Juan Pardo “Malaka” es hablar de uno de los grandes referentes del poker mundial.
Con una trayectoria de más de una década compitiendo contra los mejores jugadores del planeta, el malagueño ha construido una carrera extraordinaria tanto en el poker online como en el circuito presencial. Sin embargo, lejos de conformarse con todo lo conseguido, sigue manteniendo intacta la ambición por mejorar cada día.
En esta entrevista para La Comunidad, Juan reflexiona sobre su momento personal, la evolución del poker, el papel de los solvers, el reconocimiento del juego como deporte mental y los objetivos que todavía le quedan por cumplir.
“Me queda muchísimo por construir”
Juan, ¿en qué momento te pilla esta entrevista? Después del ascenso del Málaga imagino que también estás viviendo días especiales fuera de las mesas. ¿Cómo se encuentra ahora mismo Malaka?
¡Qué gran alegría fue ese ascenso! Tras muchos años sufriendo, fue una alegría inmensa para toda Málaga y para mí. Ahora toca disfrutarlo.
Estoy un poco en modo chill en cuanto al nivel de grind, ya que ahora solo estoy jugando los domingos, con todo más parado. Pero sigo estudiando todos los días que estoy en Andorra, comiendo bien, entrenando bien… haciendo ese trabajo invisible para acabar el año en buena forma en las mesas.

Has ganado muchísimo online y en vivo, pero sigues compitiendo al máximo nivel. ¿Qué te sigue moviendo hoy?
Me mueve ser fiel a mí mismo, y eso se traduce en sentir que mejoro cada día en diferentes facetas de mi vida. Ahí es donde encuentro la felicidad.
El poker me hace ser muy metódico en todas las áreas y siempre me hace investigar cómo puedo sacar una mejor versión de mí mismo.
Me queda muchísimo por construir y siento que mi carrera recién empieza.
“Me queda muchísimo por construir y siento que mi carrera recién empieza.”
El camino hacia la élite
Cuando miras tu carrera con perspectiva, ¿en qué momento sentiste que ya no eras solo un jugador muy bueno, sino parte de la élite mundial?
Diría que empecé a tener esa sensación entre 2017 y 2018, cuando me mudé a Cardiff y empecé a competir en mis primeros High Rollers en vivo.
Verme competir de tú a tú con los mejores y, posteriormente, en 2019, la época de los torneos de 25.000 $ diarios online durante varios meses, donde fui el máximo ganador del año, me hizo coger la confianza de que ya estaba ahí.

Se habla mucho de ti como uno de los grandes jugadores online de la historia. ¿Tienes de verdad el objetivo de ser el máximo ganador de torneos online de todos los tiempos?
A día de hoy creo que ya lo soy, aunque no con una brecha muy grande respecto a otros jugadores.
Quiero que el día que deje el ratón la diferencia sea lo suficientemente grande como para poder dejar ese legado para siempre.
“Quiero que el día que deje el ratón la diferencia sea lo suficientemente grande como para poder dejar ese legado para siempre.”
Lo que no se ve de un jugador de élite
Desde fuera se ven premios, titulares y rankings. ¿Qué parte de la vida de un jugador top crees que la gente no ve?
Destacaría dos cosas.
En primer lugar, todo el sacrificio que hace la gente de tu entorno para que tú puedas competir al máximo nivel, renunciando a partes muy importantes de su propia vida. En mi caso tengo un apoyo enorme con mi mujer, Irene, que siempre ha estado ahí en las buenas y en las no tan buenas, dejando todo atrás para seguirme allá donde teníamos que irnos.

Y luego, la constancia y el nivel de disciplina que se requiere día a día para estar ahí. Para no caer cuando las cosas no salen, para que las dudas —que aparecen a todos, independientemente de lo que hayamos conseguido previamente— no duren demasiado y, en definitiva, cuidar tu salud mental y emocional cada día para estar siempre preparado para la batalla.
Mantenerte en la élite cinco años está muy bien. Para mí, hacerlo durante quince o veinte años es la excelencia, y es lo que quiero.
“El poker es un deporte mental”
El poker ha cambiado muchísimo con los solvers. ¿Crees que han hecho el juego más difícil, más justo o menos creativo?
Diría que lo ha hecho más justo y más meritocrático.
El talento ya no es tan importante como antes. La creatividad, diría que incluso se ha incrementado. Realmente, el juego GTO de alto nivel es muy creativo y tiene muchísimas aristas.
Es difícil para quien no se lo curra, pero realmente es más fácil para quien está dispuesto a pagar el precio del esfuerzo constante.

En La Comunidad se defiende mucho la idea del poker como deporte mental. Tú, que compites al máximo nivel, ¿lo sientes así?
Es un deporte mental absolutamente.
No lo concibo de otra manera.
¿Qué peso tienen fuera de las mesas cosas como el físico, el descanso, la gestión emocional o la vida personal para rendir como jugador de élite?
Es clave.
Todo tiene que acompañar, y aún más con el paso de los años.
Cuando la vida fuera de las mesas encaja es cuando estás capacitado para dar tu mejor versión, encontrar la respuesta correcta en momentos de tensión y ser preciso.
¿Cómo es un gran domingo de series online para Juan Pardo? ¿Qué cambia cuando juegas unas WCOOP, SCOOP, WSOP Online o GGMillion$?
Realmente no cambia nada.
Tengo exactamente las mismas rutinas: gimnasio en ayunas, sauna, agua fría, comida de calidad y quince minutos de meditación antes de jugar.
Ese es mi combo perfecto y el que suelo seguir cuando estoy en rutina.
Una generación irrepetible
España tiene una generación espectacular de jugadores: Adrián Mateos, Vicente Delgado, Sergio Aido, Leo Margets, Lautaro Guerra… ¿Qué crees que explica ese nivel?
El haber emigrado fue fundamental.
Ir a vivir a casas con otros jugadores y hacer que dejar atrás a la familia mereciera la pena en una etapa muy temprana de nuestra vida creo que fue el factor principal.
Junto a eso, también fue muy importante que existiera una escuela de calidad como EducaPoker y, posteriormente, casos de éxito muy tempranos en la élite, como el de mi amigo Adrián, que marcaron mucho el camino y lanzaron el mensaje a otros jugadores españoles de que era posible llegar.

Lo que todavía queda por conquistar
Después de todo lo que has conseguido, ¿qué sueño te queda por cumplir en el poker?
Me quedan muchos.
A día de hoy no tengo ningún brazalete de las WSOP, ningún Main Event del EPT ni tampoco títulos de Triton.
Si bien el 95 % del volumen de mi carrera ha sido online, espero poder sumar más hitos en vivo durante los próximos años y reflejar también en el poker presencial todo lo que llevo dentro.
Eso, junto a mantenerme en la élite online durante muchos años, es lo que deseo y espero conseguir durante los próximos diez años.
*Fotos: Poker-Red y PokerStars.





